El misterio de una de las colecciones privadas más grandes del mundo
La llamada colección perdida de Juan Antonio Pérez Simón, empresario asturiano afincado en México, ha vuelto a despertar la curiosidad del público. Con más de 4.000 piezas que incluyen obras de Goya, Murillo, Monet, Picasso o Antonio López, su acervo es considerado uno de los más importantes en manos privadas. Sin embargo, gran parte permanece fuera del alcance del público, lo que alimenta la sensación de un patrimonio oculto.
Exposiciones que conquistan al público
En los últimos años, España ha tenido la oportunidad de contemplar fragmentos de este legado:
- En Avilés, la muestra Mujeres artistas en la colección Pérez Simón atrajo a más de 23.000 visitantes en solo tres meses.
- En Madrid, el Palacio de Cibeles exhibió Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón, con piezas nunca antes vistas en el país.
- El Ayuntamiento de Madrid negocia incluso la posibilidad de que parte de la colección se instale de forma permanente en la Serrería Belga, dentro del Paisaje de la Luz.
¿Por qué se habla de “colección perdida”?
El término no significa que las obras hayan desaparecido, sino que la mayoría permanece guardada en la residencia mexicana del coleccionista. Solo una fracción se muestra en exposiciones temporales, lo que genera la sensación de un tesoro que aparece y desaparece, dejando al público con ganas de más.
Un legado en construcción
La colección de Pérez Simón es más que un conjunto de obras: es un patrimonio cultural en tránsito. Cada exposición revela apenas una parte de su riqueza, y la expectativa de un museo permanente en España sigue creciendo.
En definitiva, más que perdida, la colección está escondida a la espera de ser descubierta, confirmando en cada muestra su capacidad de fascinar y competir con las grandes pinacotecas internacionales.
